A nivel nacional, este proyecto responde a la necesidad de consolidar un marco regulatorio robusto que incentive el desarrollo de la electromovilidad, un sector clave para mitigar el cambio climático y reducir la dependencia de combustibles fósiles. La regulación de los MVE contribuiría significativamente a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), alineándose con los compromisos del país en el Acuerdo de París y los objetivos del Programa Especial de Cambio Climático de México.
Además, permitiría establecer certificaciones alineadas con estándares internacionales, facilitando la integración de fabricantes nacionales en mercados globales y aumentando la competitividad del país en la industria de la movilidad eléctrica. Al impulsar un marco normativo sólido, México no solo fortalecería su capacidad de innovación en el sector automotriz, sino que también atraerá inversiones extranjeras en infraestructura y manufactura de vehículos eléctricos.
Este proyecto también se enmarca dentro del Proyecto Estratégico de Electromovilidad “Olinia”, una iniciativa impulsada por la Presidenta de la República, Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, que busca desarrollar la primera armadora mexicana de mini vehículos eléctricos. La regulación y certificación de estos vehículos es un paso crucial para garantizar su viabilidad en el mercado y su adopción masiva en el país, consolidando a México como un actor clave en la transición hacia un sistema de transporte sustentable.
